Transformación Digital: sus claves y sus ahorros


Hay dos frases que cuando hablamos de Transformación Digital siempre me vienen a la cabeza porque nos sitúa, de manera intuitiva, ante los dos ejes disruptivos del fenómeno: el poder de los datos y la filosofía de trabajo que, bajo el uso intensivo de tecnología y sus herramientas, nos debe guiar:


  1. “Sin datos, usted no es más que otra persona con opinión” Dr. Deming (Four Days with Dr. Deming)

  2. “Cuando cambiamos la forma de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian” Dr. Wayne Dyer (Tus zonas erróneas/ psicología cognitiva)


Todos nosotros somos testigos y actores involuntarios (o no) de la “transformación silenciosa” más importante nunca antes vivida y que acontece en tiempo real y de manera imparable: la 4ª revolución industrial.


Una revolución “de bolsillo” porque es través del “smartphone” que llevamos encima en todo momento, a diferencia de la Tablet o del ordenador/PC que utilizamos en el trabajo o en casa, desde donde todo sucede. Es uno de los elementos del principio y el fin más popular del proceso. El lugar desde donde se originan miles de inputs y a donde llegan miles de propuestas “personalizadas”.


Nos hemos acostumbrado a su uso intensivo. Para todo. Para comprar, para “cotillear”, para interactuar en nuestro entorno digital, para ampliar nuestro propio yo ideal, para consultar nuestro email, para llegar a un lugar o para buscar desde un trabajo a nuestra “media naranja”. Es nuestro dispositivo “omnipresente” y, paradójicamente, a quien más echamos de menos si no está con nosotros (recuerdan lo que es la “nomofobia”).


Y, ¿por qué?


Pues porque es fácil, intuitivo, moderadamente pequeño, a “todo” color y porque nos permite hacer consultas en tiempos inferiores a 5 segundos, que recibamos notificaciones en tiempo real (con información personalizada) y porque nos inserta en el mundo en un solo  “click”.


En término medio, interactuamos con nuestro terminal de última generación, en 4G, más de 150 veces cada día.


Por eso es una transformación tan silenciosa como cotidiana. Tan recurrente como imparable y que es posible por la concurrencia de 2 factores:


  • la altísima tasa de penetración de los smartphones, que en España, es de un 84% (superando 11 puntos que la media UE)

  • que las Tecnologías de la Información (IT) duplican anualmente su capacidad y mejoran su relación calidad/ precio siguiendo, e incluso superando, lo que nos adelantaba la famosa Ley de Moore.




Una verdadera revolución tecnológica de impacto exponencial y que ya nos permite hablar del Big Data, no como algo abstracto de gran valor sino como de una tecnología de uso común y que ya se aplica, con enorme éxito predictivo y de ahorro, en muy diferentes sectores e industrias.


Un sinfín de dispositivos se encargan de la recogida de información (cada Click en Amazon, compra pagada con la tarjeta, lecturas de contadores de electricidad o gas marcan digitalmente nuestro consumo, opiniones, imágenes, compras online, uso de apps, billetes de avión, mensajería, el GPS, el sistema domótico, medicinas, nuestra nómina, el pago de la hipoteca, etc.)


No olvidemos que hay más de 30 millones de sensores interconectados en distintos sectores. Y creciendo a un ritmo de un 30% anual.


El poder del Big Data se basa, pues, en la información y en la explotación de datos (simples en su recogida y muy complejos en su explotación, que permite al mundo corporativo un conocimiento mucho más ajustado sobre nuestros patrones de consumo, preferencias, comportamientos de compra, medios de pago y un sinfín más de aplicaciones prácticas.


Esto es posible porque el Big Data combina un conjunto de modelos predictivos, estadísticas, inteligencia artificial, procesamiento en lenguaje natural, redes neuronales, patern matching, y demás técnicas algorítmicas, mucho más complejas que las técnicas habituales de las bases de datos transaccionales, que son capaces de encontrar tendencias globales y conclusiones fruto de un “tremendo y muy complejo” análisis de conjunto.


“Extrae” inteligencia de los datos y les da valor (para la empresa y para nosotros) http://todobi.blogspot.com.es/2017/01/big-data-casos-tecnologias-y.html)


Pero seguro que también habrán oído el término, “Business Intelligence”.


En este caso, consiste, esencialmente, en encontrar detalles significativos en datos simples identificando “una correlación concreta” dentro de la masa de datos.


Según IBM es “una tendencia tecnológica para entender y tomar decisiones […] aplicable a toda aquella información improcesable con herramientas tradicionales”. ¿Recuerdan Minority Report y las predicciones que anunciaban un “precrimen”?


El objetivo final es la extrema personalización de contenidos, la identificación de microtargets rentables (marketing biométrico, aplicaciones en mk. político, recomendaciones en Amazon, etc.) y conseguir la plena satisfacción de nuestros clientes (https://youtu.be/7bXJ_obaiYQ) (https://youtu.be/PJqbivkm0Ms), (https://youtu.be/XhFs2jJmOnY)


Porque estamos hablando de cómo llegar a nuestros potenciales clientes desde el comienzo.


Se han preguntado ¿cómo sus clientes?, ¿Cómo y en qué están cambiando?, ¿por qué me eligen a mí y no a mis competidores?


El cambio en el comportamiento, preferencias y decisiones de “nuestro” cliente es, también, muy profundo. Veamos algunos detalles:

  • Existencia de una brecha digital (Millenials, generación Z y anteriores)

  • Perfil más exigente, con mayor experiencia de consumo, menos fiel y con una capacidad de actuación e influencia creciente y en “tiempo real” (uso de redes sociales)

  • Mercados cada vez más homogéneos y maduros

  • Irrupción de nuevos competidores con modelos de negocio que alteran el “status quo” del sector


Además, nos enfrentamos a un entorno normativo mucho más intrusivo y exigente que nunca por la irrupción de regulaciones “globales” en términos de gobierno corporativo, protección al consumidor, observancia obligatoria de información y reporte ante la Administración.


Los datos del último informe OBS sobre Big Data y Business Intelligence son reveladores.

  • El 65% de las empresas saben que corren el riesgo de convertirse en irrelevantes o no competitivas si no adoptan herramientas de Business Intelligence y/o Big Data

  • El tráfico de datos móviles ha crecido 4.000 veces en los últimos 10 años y casi 400 millones de veces en los últimos 15 años

  • En los próximos 2 años, hasta el 75% de las empresas invertirá en Big Data/ herramientas de Business Intelligence (tecnologías OPEN SOURCE, DATA LAKE, etc.).

  • Wi-Fi: los puntos de acceso públicos se multiplicarán por 7. De 64,2 millones (2015) a más de 432 millones en 2020.

  • Volumen de descargas: aumento de un 51% hasta el 2020.

  • En 2020, se estima que habrá 601 millones de dispositivos portátiles en el mundo. Se multiplicará por 5 el dato actual (97 millones)


Ante esta situación, parece clero que la Transformación Digital es inevitable y llega a nosotros para quedarse porque “ninguna compañía puede confiar en que su cadena de valor va a permanecer inalterable” (España 4.0 El reto de la información digital de la economía, 2016, Siemens/ Roland Berger)


Pero, ¿cómo lo hacemos?, ¿cómo deben afrontar las empresas la Transformación Digital?


Tenemos que tener en cuenta las 4 claves de la Transformación Digital para llevar a cabo este proceso y que implica un cambio profundo en la manera de pensar y gestionar nuestra organización, según comentaba al comienzo de este artículo a propósito de las dos frases con las que comenzaba:


  • “El cliente está en el centro y es el principio y fin”. La transformación digital sitúa al cliente en el centro de todo”.

Un cliente nuevo que demanda atención personalizada, más calidad de servicio y “proactividad” del quien elige como “proveedor”. La utilización intensiva de datos de cliente basado en Big Data es fundamental.

Un indicador fundamental es el seguimiento de los clientes insatisfechos.

¿Por qué se van?, ¿qué necesidades no estamos cubriendo?, ¿qué es lo que realmente valoran de nuestra oferta, y qué no?


  • “El e-inclusion como parte de la redefinición del modelo”

En nuestro equipo humano está la fuerza del cambio. Nuevas fórmulas de trabajo que aporten flexibilidad, autonomía y acceso transparente y permanente a la información.

 

  • “La empresa como parte de un ecosistema”

La transformación digital hace posible que nuestro entorno (Stakeholders) se transforme en un aliado.

La analítica avanzada ha revolucionado la toma de decisiones en un negocio, que ya es global, y en donde cada día surgen nuevas formas de interactuar y relacionarse con sus “Stakeholders” (recuerden, todas las personas, organizaciones y empresas que tienen interés en nuestra empresa. Es decir, empleados, clientes, proveedores de bienes, servicios y de capital, la comunidad, y la sociedad en su conjunto). 

 

  • Tenemos que permanecer abiertos a un entorno colaborativo que nos ofrece oportunidades de crecimiento y desarrollo.

Representa un cambio profundo en la manera de gestionar la empresa: “La transformación digital tiene que estar dentro de nuestros planes estratégicos”. Un ejemplo puede ser las startups que naciendo como potenciales competidores pueden integrarse y llegar a ser parte de nuestra empresa….


La transformación digital o la digitalización de las empresas abre puertas a nuevas oportunidades de negocio y, a la vez, a una racionalización de los procesos que se traducen en los ahorros de costes que aparecen en la imagen incluida junto al título…

 

Artículo realizado por Javier Espina Hellín CEO QLC SLP, doctor en Ingeniería de Sistemas de Información y especialista en marketing

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